Puntos de Vista

Los más violentos

(Exonline / YURIRIA SIERRA)

Enfrentamientos. Balaceras. Bloqueos. La realidad de cientos de municipios en el país. Cada que se dan a conocer estadísticas, los números se pintan aún más de rojo de lo que quisiéramos. Tan grave, que las condiciones de muchos lugares han dado vuelcos sumamente dolorosos.

Hace un par de años, Tecomán, Colima, se encontraba en el lugar 85 de 230, en el ranking de los municipios más violentos del país. Ahora es el primer lugar en el Índice de Violencia Municipal 2017. En dos años, la calidad de vida de sus 129 mil habitantes dio un giro peligrosísimo. Las calles ya no son las mismas. La vida que se hace en ellas, menos. 223 homicidios durante el año pasado. Eso significa una tasa de 172.51 asesinatos por cada cien mil habitantes. El promedio nacional es 23.40. En Tecomán están siete veces arriba, por si queremos dimensionar mejor.

Tecomán cambió en 24 meses. No sólo para superar al menos una tercera parte de los municipios analizados, sino para llegar al primer lugar. En Colima, tres municipios están dentro del top 20 de alcaldías violentas. Después de Tecomán, está la capital, Colima, y el puerto de Manzanillo. Localidades que hace un par de años no se encontraban en este grupo.

Según el estudio realizado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, A.C., este año destaca una reconfiguración en el mapa de violencia del país.

Municipios que dejaron la lista, para darle paso a otros que en ediciones previas no aparecían o su lugar estaba muy por debajo. Tal como ocurrió con Tecomán: ningún municipio de Morelos está en el top 20, entraron a él Fresnillo y Guadalupe, en Zacatecas. De igual forma, Los Cabos, Baja California Sur; Zihuatanejo, Guerrero; Apatzingán, Michoacán; Navolato, Sinaloa y Victoria, Tamaulipas, alcanzaron una posición

dentro de este rango. Sólo un territorio mexiquense aparece aquí, Tlalnepantla.

La anterior es la clasificación general, pero lo cierto es que si observan con más detenimiento los números del estudio, encontramos que no sólo se habla de asesinatos. Extorsión, secuestro, violaciones, robos con violencia y lesiones. Todos, delitos cuyo mapeo se modifica según el delito del que se hable. En Tecomán ocurrieron la mayor cantidad de homicidios, pero ciudades como

Zacatecas capital; Macuspana, Tabasco; y Reynosa, Tamaulipas, ocupan los primeros lugares en materia de secuestros. Tulancingo de Bravo, Hidalgo; Solidaridad (donde se encuentra Cancún), Quintana Roo; y Ciudad Juárez, Chihuahua, lideran los índices de violaciones. Pachuca, Hidalgo; Tenancingo, Estado de México; y Guanajuato capital, son el top 3 de lesiones dolosas. Tlalnepantla de Baz y Ecatepec de Morelos, Estado de México; y Centro, en Tabasco, los primeros lugares de robo con violencia. Los Cabos y La Paz, Baja California Sur; y Zacatecas capital, lideran las extorsiones.

Anotan los responsables del estudio, que lo interesante de estos números es que con respecto al índice anterior, del 2015, se observa un movimiento en los registros de violencia. Tristemente, no se redujeron. Ya sabemos que durante ese sexenio, el tema de violencia no tuvo la atención necesaria desde la Secretaría de Gobernación, que por más de cinco años estuvo en manos de Miguel Ángel Osorio Chong, que ahora quiere ser senador. Lo que se observa, subrayan, es que la violencia se recorrió hacia la costa del Pacífico. Advierten que esto se debe a los conflictos entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa. La pelea de plazas, por supuesto.

 

Cuando este Índice se dé a conocer de nuevo, el país tendrá un nuevo Presidente. Sea quien sea, heredará este México que poco a poco ha tenido que reconocer sus tantas deficiencias. En materia de seguridad, por ejemplo, apenas ayer el jefe de Gobierno de la Ciudad de México aceptó que sí, sí hay un tema de narco en la Ciudad, pero sólo en Tláhuac. El Ojos fue abatido en julio pasado. Nos dijeron entonces que fue un hecho atípico, aislado. Un operativo extraordinario. Siete meses después, nos dicen que siempre sí hay un asunto qué resolver. Que no nos extrañen las razones por las que Tecomán pasó del lugar 85 al número uno.