Puntos de Vista

Ya no apostaría por Texcoco

(EXonline / FRANCISCO GARFIAS)

Después de hacer propaganda a favor de la construcción del NAIM en la Base Militar de Santa Lucía —a 36 kilómetros del Aeropuerto Benito Juárez—, López Obrador prometió ser “objetivo” e “imparcial” frente a la inminente “Consulta” que deberá poner fin a 17 años de estéril polémica sobre dónde construirlo.

En un video que hizo público en Facebook, el presidente electo dejó clarísimo que el financiamiento que todavía le falta a la otra opción, la de Texcoco, calculado en 88 mil millones de pesos, no será con recursos públicos.

Y sin embargo, dejó la puerta abierta para que empresarios de Texcoco, “como Carlos Slim y otros”, puedan hacerse cargo de la mencionada inversión.

“En ese caso —nótese, sólo en ese caso— podríamos considerar la posibilidad de continuar en Texcoco...”.

Y para taparle el ojo al macho: “Al final, la gente tendrá que decidir...”.

La construcción de un nuevo aeropuerto, inevitable para el desarrollo del país, es un tema que no hemos podido resolver desde octubre de 2001, cuando el régimen de Fox planteó hacerlo en los municipios de Atenco y Texcoco.

El proyecto fue tan mal planteado que derivó en un movimiento civil, conocido como Los Macheteros de Atenco, que hizo retroceder al entonces presidente de la República y canceló definitivamente ese proyecto.

El presidente electo reveló que el lunes tuvo un acuerdo con Javier Jiménez Espriú sobre el tema del NAIM, durante la gira que realizó por Zacatecas.

Y es que el próximo titular de la SCT le adelantó información a su jefe que dará a conocer el próximo 15 de octubre.

Esa información está contenida en un estudio realizado por especialistas franceses que —apuesto dos a uno— será favorable a la opción de Santa Lucía.

AMLO, además, dijo que le llamó la atención que una prestigiada empresa, OAS, dijera, ya hace tiempo, que podían operar simultáneamente los aeropuertos de Santa Lucía y Benito Juárez sin problemas de interferencia de espacio aéreo.

“Esto permitiría resolver el problema a futuro, 20 o 30 años”, aseveró.  Los estudios de los franceses, que refiere Andrés Manuel, sobra decirlo, son radicalmente opuestos a los realizados por los expertos internacionales de Mitre, por el Colegio de Ingenieros y por otros organismos nacionales que, afirman, es “inviable” la opción de los dos aeropuertos.

Por si sigue con la duda sobre dónde están las preferencias de AMLO, cheque lo que sigue:

“Si se construye Texcoco, se tendrían que cerrar dos aeropuertos: el actual de la Ciudad de México y el de Santa Lucía. Allí sí hay clara interferencia aérea”.

Pero eso sí. Jura que va a actuar con imparcialidad frente a la Consulta que el 28 de octubre hará la fundación Rosenblueth en 527 municipios. “Pero como tengo información —justificó— quiero compartirla para que de esa manera la gente decida con libertad y se haga lo que mejor convenga al interés general. No es que incline por una u otra opción”, aseveró.

Jiménez Espriú, por cierto, recibió un correo electrónico de Ruiz Esparza en que le informaba de que se iba a iniciar una campaña en radio y televisión en favor del aeropuerto de Texcoco. “Pedí bajarla”, le dijo el titular de la SCT saliente. Y ya la bajaron.

Más de Andrés. Dice tener información de que cesaron al jefe de la Fuerza Aérea Mexicana por dar información de la Base Militar de Santa Lucía al próximo secretario de Comunicaciones. Si confirma la versión, añadió, “lo reinstalaré para evitar una injusticia”.

Es claro que el presidente electo adoptó un tono más crítico con el Aeropuerto en Texcoco. Lo notamos aquí y lo notan fuera. Los consultores en riesgos políticos de Eurasia, empresa con presencia en cuatro continentes, destacan en su reporte de ayer.  Va textual:

“La retórica de la mayoría del equipo de López Obrador también ha sido negativa hacia el proyecto actual. Pero, por otro lado, la alternativa propuesta por López Obrador y su equipo (la expansión y adaptación del aeropuerto militar de Santa Lucía) ha sido considerada inviable por una amplia gama de expertos, además del costo que supondría la cancelación del proyecto actual.

“…En última instancia, la consulta pública probablemente se realizará de una manera que produzca el resultado que desea López Obrador y usará esto como cobertura para su decisión.

“Probablemente, quiera evitar el costo económico y de reputación con los inversionistas de cancelar el proyecto actual, pero la señalización es confusa. Interesante. También dijo hoy que favorecería una privatización que sería más barata y no incurriría en ningún costo para los contribuyentes, lo que podría ser una forma adicional de justificar la continuación del proyecto”, puntualizó.

Conocí a Pablo Emilio Marentes en la década de los noventas. Trabajaba entonces para la maestra Elba Esther Gordillo. Era su jefe de prensa. Por aquellos tiempos lo veía seguido en la Cámara de Diputados.

Lo recuerdo como un tipo amable, conversador, inteligente, siempre dispuesto a ayudar. Ayer lo mataron. Un tiro en la cabeza en pleno día. Caminaba sobre la acera de la calle Diez de Bonilla, colonia San Miguel Chapultepec.

 

Unos dicen que fue un “asalto”, otros que“cobro de piso”. Era dueño de estacionamientos. Mi indignación, rabia e impotencia por la inseguridad que vivimos en la Ciudad de México. La impunidad a todo lo que da. Estamos a merced de la delincuencia. Un abrazo a su papá, Pablo Marentes.